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Brasil: XI Conferencia de la UNCTAD
La UNCTAD busca mantener el vinculo entre comercio y desarrollo
Eduardo
Gudynas
La UNCTAD vuelve a reunirse y lo hará en América Latina. A partir del 11 de junio comienzan las actividades previas de la conferencia, para ser inaugurada oficialmente el lunes 14 de junio en un lujoso centro de convenciones en Sao Paulo (Brasil).
La UNCTAD es una institución muy inusual. Su
nombre es la sigla en inglés para "Conferencia de las Naciones Unidas en
Comercio y Desarrollo" lo que revela una de sus primeras particularidades:
no es una agencia típica, sino que en realidad es una "conferencia"
que se reúne periódicamente, funcionando como un espacio más flexible de
consulta y concertación. La conferencia fue establecida en 1964 en el marco de
las Naciones Unidas con el propósito de promover la integración de los países
en desarrollo en la economía mundial -otro punto notable ya que privilegia la
situación de las naciones del Sur. Estos hechos bastarían para comprender los
roces y tironeos que se dan entre la UNCTAD, donde existe una fuerte presencia
de las naciones en desarrollo, frente a organizaciones como la OMC (Organización
Mundial del Comercio), que maneja temas similares pero bajo un protagonismo que
está en manos de los países industrializados.
Para acentuar las diferencias la secretaría
general de la UNCTAD está en manos de una persona del sur y que ostensiblemente
presenta posiciones que más de una vez chocan contra las convencionalidades de
los centros comerciales y financieros de Europa o Estados Unidos. En efecto, su
secretario general desde hace casi una década es el brasileño Rubens Ricúpero
(Sao Paulo, 1937). Este diplomático anteriormente fue ministro del ambiente y
de finanzas, así como embajador de Brasil ante las Naciones Unidas, la OEA y el
GATT. Ricupero es muy conocido por sus agudas opiniones sobre temas como la
necesidad de cambiar el comercio internacional, regular el flujo de inversiones
y el papel de las empresas transnacionales. Todas cuestiones urticantes.
En un inicio la UNCTAD enfocó temas
tradicionalmente comerciales, especialmente la estabilización del comercio
global en "commodities" (materias primas como los minerales o los
productos agropecuarios). En ese sentido, la UNCTAD jugó un fuerte papel en
establecer un Sistema Generalizado de Preferencias que permitiera mejorar la
transparencia en el acceso a los mercados de los países desarrollados. Pero
desde entonces ha ampliado sus áreas de trabajo desde los aspectos
tradicionales del comercio a cuestiones como el flujo de inversiones, la
tecnología, el papel de las transnacionales y hasta el desarrollo sostenible.
Actualmente convoca a 191 estados miembros.
La UNCTAD avanza por medios de
"Conferencias" convocadas cada cuatro años. Cuentan con un largo período
preparatorio y confluyen en un encuentro de una semana con la presencia de altos
representantes de los gobiernos (usualmente ministros de economía o comercio).
En esos encuentros se articulan actividades de apoyo e investigación que
realiza la UNCTAD, entre las que se destacan sus reportes sobre el desarrollo y
el comercio, sobre las inversiones y otro sobre las naciones menos
desarrolladas. La "Conferencia" en sí misma es definida como un
"foro de discusiones y deliberaciones intergubernamentales" que apunta
a la construcción de consensos.
La anterior conferencia, UNCTAD X, celebrada en
febrero de 2000 en Bangkok, enfocó muchos temas tradicionales del comercio.
Pero el actual encuentro en Sao Paulo tiene lugar en un contexto muy distinto:
en el terreno comercial se viene del fracaso de la Organización Mundial de
Comercio en Cancún, donde no se lograron nuevos acuerdos comerciales y la
legitimidad de la OMC está en fuerte entredicho; en el terreno sur-sur se
repiten los intentos de lograr nuevas alianzas comerciales (por ejemplo las
coordinaciones entre Brasil, India y China); y finalmente, en el terreno de las
relaciones internacionales han tenido lugar una catarata de acontecimientos
desde el ataque a las Torres Gemelas a la actual situación en Irak.
Por este tipo de razones el "saber
convencional" de las bondades del mercado o de un cierto "libre"
comercio (que en realidad es asimétrico) se encuentra en jaque. El propio
Ricupero, en la convocatoria a la Conferencia sostiene que "es un
hecho" que en muchos países en desarrollo, las políticas de mercado
convencionales no han colmado las expectativas en promover el desarrollo
sostenible y la reducción de la pobreza. Agrega que "la impresionante
performance comercial de América Latina fracasó en evitar el impacto de seis años
de crecimiento per capita negativo". Ricupero advierte que incluso en las
áreas donde los países del sur consiguieron algunas concesiones comerciales no
las pudieron aprovechar por limitaciones domésticas en las ofertas o por su
dependencia de mercados de productos primarios que son volátiles.
Los países del sur llegan entonces a Sao Paulo
para abordar como tema central "aumentar la coherencia entre las
estrategias de desarrollo nacional y los procesos económicos globales hacia el
crecimiento económico y el desarrollo, particularmente en las naciones en
desarrollo". Los subtemas identificados para la Conferencia son las
estrategias de desarrollo, capacidades productivas, asegurar avances en el
desarrollo por el comercio, y las asociaciones para el desarrollo.
Pero en realidad la discusión de fondo tiene que
ver con la posibilidad de potenciar a la UNCTAD como mecanismo privilegiado para
profundizar las relaciones entre comercio y desarrollo; en la práctica casi
justo lo contrario de lo que buscan los grupos que dirigen la OMC donde insisten
un reglas comerciales asépticas que no deberían tener condicionalidades
vinculadas al desarrollo. Eso incluye las discusiones que en paralelo tienen
lugar para profundizar los privilegios comerciales entre las naciones del sur,
por fuera de los circuitos con los países ricos.
Esos intentos ya están recibiendo fuertes
reacciones, en especial de Estados Unidos, que busca debilitar un poco más a la
UNCTAD como espacio de concertación. Con el apoyo de varias naciones
industrializadas, Washington insiste en volver las discusiones comerciales clave
al seno de la OMC. Esas tensiones se sufren especialmente en América Latina,
muchos de cuyos gobiernos intentan una y otra vez llegar a tratados de libre
comercio con Estados Unidos. De cualquier modo incluso esas influencias hoy
tienen que lidiar con un escenario comercial internacional muy enrarecido. Los
países del sur cuentan con algunas posibilidades de torcer la agenda comercial
convencional en su cita de Sao Paulo. Hará falta unas dosis de dignidad y otras
de audacia.
E.
Gudynas es analista de información en D3E (Desarrollo, Economía,
Ecología
y Equidad). Publicado el 9 de Junio 2004. La reproducción es libre siempre que
se cite la fuente.
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